Noticias recientes

  • 13 dic 2019

    Esfuerzo, disciplina y pasión

    Nuestros alumnos del Master Cuisine culminaron con éxito el Programa de Especialización Master Cuisine. Durante 14 semanas los alumnos pudieron aprender no solo de técnicas culinarias en cocina peruana, cocinas del mundo, cocina francesa, pastelería y panadería, sino también sobre herramientas para gestionar un negocio de alimentos y bebidas, y también pudieron potenciar sus competencias como cocineros profesionales mediante talleres prácticos complementarios de cata de vinos, quesos, entre otros.

  • 10 dic 2019

    Conoce a nuestra Master Cuisine, Carolina Sánchez, quien fue premiada con una estrella Michelin por su restaurante Ikaro.

    Con orgullo les presentamos a nuestra egresada del programa de especialización Master Cuisine, Carolina Sánchez, chef ecuatoriana que fue premiada en el 2018 con una estrella Michelin por su restaurante Ikaro, ubicado en la ciudad española de Logroño. Ella es un orgullo para Le Cordon Bleu Perú.

  • 20 nov 2019

    "Con Le Cordon Bleu Perú inicié el viaje gastronómico más hermoso de mi vida"

    “Creo que aún tenemos aún muchísimo potencial por aprovechar, pero hace falta descentralizar los destinos turísticos. La creación de rutas turísticas gastronómicas ha demostrado ser una forma inclusiva y sustentable de aportar al desarrollo de área rurales”.

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20 nov 2019


“Creo que aún tenemos aún muchísimo potencial por aprovechar, pero hace falta descentralizar los destinos turísticos. La creación de rutas turísticas gastronómicas ha demostrado ser una forma inclusiva y sustentable de aportar al desarrollo de área rurales”.

Carolina Ronquillo Luna hoy en día se encuentra representando al Perú en uno de los programas de gastronomía más reconocidos del mundo, Masterchef Paraguay. Hace 11 años egresó del Instituto Le Cordon Bleu Perú, al que reconoce como su alma mater y con el que asegura empezó el viaje gastronómico más hermoso de su vida.

Creía que la tradición familiar la llevarían a estudiar medicina, como sus dos padres. Si bien le apasionaba la ciencia, la investigación y la medicina, sabía que no quería ser médico. “Siempre fui muy inquieta, muy aventurera. Quería ver el mundo y estudiar música”, nos comenta.

Supo de Le Cordon Bleu por un amigo, que ya estudiaba en el Instituto. “Cuando entré y vi a todos los estudiantes uniformados con sus maletines de cuchillos, saliendo de las cocinas que me parecían tan hermosas, sentí que se me erizaba la piel. En ese momento supe que ese era mi lugar. Me inscribí y empecé el viaje gastronómico más hermoso de mi vida”.

Para Carolina elegir LCB fue una decisión fácil. “Le Cordon Bleu es una institución seria, emblemática, internacional. Portas la chaqueta con orgullo y donde quiera que vayas en el mundo se te reconoce como un cocinero de buen nivel. Se me abrieron puertas gracias a la escuela”.

Carolina compartió con nosotros algunos de sus recuerdos durante su etapa como estudiante en ILCB. “Recuerdo la primera vez que tuve una clase con el chef Jacques Benoit y quedé maravillada. El representaba para mí lo que significaba convertirse en un chef de verdad. Elegante, serio, severo, pero con buen humor, me provocaba una mezcla de respeto y admiración. Recuerdo que se paseaba por las cocinas con un cronómetro solo para ponernos nerviosos. Creo que hasta el día de hoy es el chef al que le guardo más respeto, por que marcó el inicio de mi vida como cocinera. Me dolió mucho su partida y el no haber podido estar presente para presentar mis respetos y brindarle el pésame a su familia. Esos son los sacrificios de vivir lejos, a veces uno no puede estar presente en los momentos más importantes”, nos comenta.

Luego de graduarse continuó capacitándose y trabajó en algunos restaurantes, y en cruceros como mesera y bartender. Probó comidas diferentes y conoció varias culturas.

También realizó asesorías gastronómicas especializándose en la apertura de locales, entre las que destaca la colaboración que brindó durante seis meses al café cultural Suchiche en Tarapoto, San Martín. Posteriormente, viajó a Paraguay donde siguió brindando asesorías y abrió su propio restaurante Barbacoa Peruana, el que le brindó muchas satisfacciones durante 5 años. “Mi principal logro fue manejar exitosamente el restaurante. Me propuse hacer que se conozca la gastronomía peruana en Asunción”, nos comentó.

EXPERIENCIA EN MASTERCHEF PARAGUAY

Cuando se comunicaron con ella para invitarla a participar en la edición de profesionales del concurso, como ella describe: “Me quedé helada. Nunca me hubiera imaginado que algo así me sucedería”.

“Cuando me presenté al primer desafío éramos cincuenta cocineros profesionales convocados de diferentes partes del país. Solo clasificamos 18 cocineros, sumamente talentosos y con una trayectoria interesante. Asumí el reto y pude obtener la preciada chaqueta de MasterChef”.

Carolina nos comenta que gracias a esta competencia se ha probado a sí misma que puede competir a ese nivel exigente y superar la presión de hacerlo frente a cámaras. “Me siento muy orgullosa de mi desempeño, de poder representar a las mujeres y sobre todo a mi Perú en el extranjero”, nos comentó.

Cuando le preguntamos sobre la gastronomía peruana, nos dijo: “La gastronomía peruana está en la cima de la opinión pública a nivel mundial. No es solo la versatilidad de sabores, la incomparable biodiversidad, la variedad de platillos, la reputación ganada por nuestros chefs en el mundo, sino también el legado ancestral y cultural, el poder demostrarle al mundo que un país agricultor puede salir adelante preservando su identidad, sus raíces, sus costumbres y tradiciones. Nuestra gastronomía representa miles de años de historia, desde nuestros pueblos originarios hasta el día de hoy. Es invaluable, es incomparable y personalmente me siento tan orgullosa de ser peruana y trabajar con nuestra cocina, a la que le he dedicado mi carrera y mi vida”.

Finalmente, a los jóvenes que están estudiando la carrera de Cocina, les recomienda: “Que sean valientes, honestos, trabajadores y que viajen. Que viajen todo lo que puedan y prueben la comida típica que los lugareños te ofrecen con orgullo y cariño. Que conozcan todos los mercados, platillos, paisajes y culturas que puedan porque el mundo es mucho más grande de lo que uno imagino y siendo cocineros emulamos constantemente nuestros recuerdos en forma de sabores, colores y aromas. Viajar los llenará de experiencia, de motivación y de inspiración”.